Fría y distante, todos, hasta Gregorio Antúnez, el director
Gerente, temen su mal carácter.
Y es que parece que estuviera contra el mundo en general. Estricta en el
trabajo, el vacío de su vida privada parece ser la causa de todo.
Su eficacia llega a tales extremos que no entiende, incluso, porque el 'inútil'
de Antúnez tiene el puesto que tiene. Bueno, hay algo que lo explica: es hombre.
Así es como ella considera que funciona el mundo. Una farsa de la que se siente
totalmente fuera y contra la que lucha. Es por eso que vive en un estado de
irritación permanente que a toda costa intenta ocultar.
Enigmática e irónica en sus contestaciones, es un claro ejemplo de 'perro
ladrador, poco mordedor'. Pues, al fin y al cabo, busca cosas relativamente
sencillas y mundanas: un hombre, una casa, y un perro que estén a la altura de
sus expectativas. Pero tiene serias dudas de conseguirlo algún día.